André de Montbard (1154-1156)

 

Era tío de San Bernardo. Este maestre había sido, antes de instituirse la Orden de los Pobres Compañeros de Cristo, el administrador del Santo Sepulcro por decisión expresa de don Godofredo de Bouillon, debido a sus altos conocimientos de gestión burocrática.

Cuando murió, la Orden disfrutaba de un número de templarios que sobrepasaba los 20 mil caballeros y sus rentas —según sus libros de contabilidad—, llegaban a 40 millones de francos.