ISAAC NAVARES. Me acabo de leer tu excelente trabajo de recopilación sobre la Orden del Temple estimado Antonio. Me ha llamado la atención lo del Rey Lobo que desconocía, de entre otras muchas cosas que describes en el libro. Y como colofón el capítulo XIII. Mi enhorabuena y que sigas haciendo tan buenos libros en el futuro, y animarte a que hagas algún día un libro sobre el Temple en el Reino de Portugal. Me podrías decir si hay algún documento sobre Carta de Población del Temple de Alcalá de Xivert en los Archivos Nacionales, porque he estado mirando pero no encuentro nada digitalizado.Apreciado
amigo Isaac, nuevamente contigo para decirte que si no escribo un libro sobre la
historia de la Orden del Templo en el Reino de Portugal, no es porque carezca de
documentación para intentarlo, sino porque en España carecería totalmente de
interés. Si algún día una editorial portuguesa se pone en contacto conmigo
para encargarme el susodicho trabajo, yo lo prepararé con muchos e interesantes
detalles todavía inédito en aquel apacible e histórico país. VÍCTOR.
Hola. Soy de Cáceres y aquí existió en tiempos de la reconquista una orden
que se llamaba los frater de Cáceres, después se llamó los hermanos de la
espada, después caballeros del señor Santiago, antecesores de la orden de
Santiago. Me gustaría que me aclarase si eso es cierto. Amigo,
Víctor, lo que te han dicho es cierto. Las tres órdenes, por el orden que tú
las mencionas, existieron. Las tres, aunque haya gente que afirme que fueron
distintas, fueron la misma orden. La primera fue fundada antes de las cruzadas
con el nombre de Orden de los caballeros de Cáceres. Su misión era acompañar
al rey don Sancho II en su guerra contra los moros; luego, cuando el papa Urbano
II predica la primera cruzada, el día 27 de noviembre del año del Señor de
1095, los caballeros de la Orden de Cáceres, tuvieron que hacer más universal
el nombre de la Orden, y fue entonces cuando le dieron el nombre de Caballeros
de la Orden del Señor Don Santiago de la Espada. De ahí en adelante, y
conforme fue pasando el tiempo, esta misma orden fue perdiendo lo de SEÑOR y
ESPADA y se quedó con el de Orden de Santiago. Apreciado amigo Matías, Dios existe y no existe en la
medida de que la persona crea en su existencia o en su inexistencia. Para nadie
es un secreto que la mayoría de las religiones del mundo creen que Dios existe
y, bajo ese concepto, la existencia de Dios es real y verdadera. Así como
también es una realidad que hay otras personas, en cambio, que aseguran que
Dios no existe. Para estas personas la inexistencia de Dios es innegable e
indiscutible. La existencia de Dios no puede ser demostrada. Sin embargo, para
saber a ciencia cierta si Dios existe o no, lo mejor es que cada persona se
dirija hacía su propio interior, y se pregunte a sí misma si Dios existe o no
existe. La respuesta que cada persona obtenga de sí misma, será la cierta. Si
usted, después de preguntarse a sí mismo, llega a la conclusión de que Dios
existe, no cabe duda que Dios existirá; si, por el contrario, llega a la
conclusión de que no existe, Dios no existirá. PEDRO.
Usted da como cierto en sus escritos el uso generalizado del DON como señal de respeto en la Edad Media, cuando en realidad no era así. ¿Podría usted explicarme por qué? Apreciado amigo Pedro, referente a tu errónea creencia, te recomiendo que le eches un vistazo a los documentos que a continuación te doy a conocer; uno está fechado en el año 1305 y el otro en el año 1150. El primero es una carta del rey don Fernando, que fue conocido como «El Emplazado», nacido en Sevilla en el año 1285 y muerto en Jaén en el año 1312, hijo del rey Sancho IV. En ella podrás advertir que el «DON» al que tú te refieres, ya era usado como título de dignidad en el año en que hacemos transcurrir los acontecimientos de las obras escritas por mí que son motivo de tu imputación y que tú has leído. Y del segundo ya te doy todos los datos en la misma lectura.
El documento dice: DON Fernando, por la gracia de
Dios rey de Castilla, de Toledo, de León, de Galicia, de Sevilla, de Córdoba,
de Murcia, de Jaén, del Algarbe y Señor de Molina, al Consejo y al Adelantado
de Murcia y a los alcaldes de este mismo lugar que ahora son y serán de aquí en adelante, salud y
gracia...
Cuya tradución dice lo siguiente:
Y de
esto arriba dicho son testigos visores y auditores: Don Miguel de
Novellas, y don Gastón de Tena, y don Pedro de Fraella. Yo Pere
de Bernos he escrito este documento por mandato del antedicho Lázaro en el cual
hizo este sig + no. JUAN ANTONIO.
¿Cuál es la historia de los HIDALGOS? Apreciado amigo Juan Antonio, Hidalgo en un principio era, en su definición «aquella persona que por su sangre pertenecía a una clase noble y distinguida».Su origen es el siguiente: Comencemos por la denominación de "Hijosdalgo" es decir "Hijos de algo", esto es, que sus ascendientes se hubieran distinguido por sus hechos o por su posición. Que hubieran tenido "algo". La etimología de la palabra está perfectamente clara. Primitivamente, en los reinos de Castilla y León, los hidalgos se conocieron con el nombre de "infanzones", voz que fue quedando en desuso, hasta que sólo quedó en Aragón. Pero unos y otros, los hidalgos castellanos y los infanzones aragoneses dependían directamente del rey. En Castilla existió una muy amplia legislación sobre los hidalgos, comenzando por el Fuero viejo, calificado como el "Código de los Hijosdalgo", y siguiendo con el Fuero Real, las leyes de Partidas, el Ordenamiento de Alcalá y la Novísima Recopilación. La hidalguía, según las Partidas, es "la nobleza que viene a los hombres por su linaje". En Castilla, la hidalguía, en contraste con las costumbres francesas, sólo se trasmitía por linaje de varón. Los hidalgos eran conocidos por diversas clases, siendo los más importantes aquellos de "solar reconocido", o de casa solariega", que pregonaba la nobleza e importancia de sus ascendientes. A los que tomaron parte en la Reconquista y alcanzaron la dignidad de hidalgos, se les denominaba "primarios" y "secundarios" a los que después se establecieron ya en tierras conquistadas. Entre los privilegios que el rey concedía a los hidalgos, el principal era el de "no pechar", esto es, lo que equivalía a no pagar tributos a la Corona. Esta fue la causa de que estas Chancillerías de la época se conserven multitud de pleitos entablados entre diversos personajes que se afanaban en poder demostrar su condición de hidalgos porque a veces era muchísimo más importante quedar exento de pagos y tributos, que demostrar que se era de estado noble. La nobleza y aún el ejercicio de modestísimos oficios, no derogaba la hidalguía. En muchos pueblos existieron hidalgos que eran labradores, zapateros, comerciantes y hasta "pobres de solemnidad". Y junto a ellos convivían otras personas que eran ricas, que poseían bienes y que, sin embargo, eran "pecheros" tenían que pagar los tributos "y todas sus haciendas no les bastaban para alcanzar la hidalguía". Los hidalgos del siglo XVII se dividían en tres grupos, claramente diferenciados entre sí: El
pueblo español siempre se ha caracterizado por su ingenio. Ocurre que para
alcanzar la dignidad de hidalgo, o lo que es igual, librarse de la pesada carga
de los tributos, impuestos y pagos al Tesoro Real, existía un medio en el que
nada tenía que ver la sangre y sí la bragueta, hasta el punto que, a aquellos
que conseguían la ansiada dignidad, se les denominó así "hidalgos de
bragueta". ANTONIO.
¿Cuál es la historia del Incienso? Apreciado amigo,
la historia del
incienso es tan antigua como la propia humanidad. Cuando el hombre descubrió el
fuego, al mismo tiempo nació para él el incienso. Cuando quemaba cortezas,
hojas, flores, raíces y resinas, se daba cuenta de que desprendían diversos
tipos de perfumes y olores. Y así empezó el fascinante mundo mágico del
incienso. LA
IMPORTANCIA DEL INCIENSO EN EL TIEMPO DE LOS FARAONES Los antiguos egipcios eran expertos en la
mezcla de una extensa variedad de hierbas, raíces, maderas, y en la preparación
y utilización del incienso. Se quemaban hierbas —desde dulzonas hasta aromáticas,
las más fascinantes y penetrantes— en los templos, en las reuniones públicas
y en las casas privadas. El más conocido de todos los diferentes inciensos en
los tiempos de los egipcios era el famoso Kifi. Como observan los escritores
holandeses Marianne y Patrick Caland. LA
TRADICIÓN DEL INCIENSO CON EL BUDISMO Desde los tiempos de Buda, los seguidores
del creador del Budismo, han estado fascinados por los aromas fragantes del
incienso. Puede ser que los primeros productos que la India importaba fuesen los
inciensos de Arabia y Egipto. Con el transcurrir del tiempo, desde la India
hasta China y el Tíbet, sus habitantes han encontrado y experimentado el
encanto de la magia del incienso. EL
USO FASCINANTE Y ESPIRITUAL DE LOS INCIENSOS Hoy en día, vivimos en una época de
redescubrimiento de los inciensos. La energía, las vibraciones armónicas que
vibran tras las hierbas, flores, raíces, maderas nobles y especias, son como
una cortesía celestial, como un regalo aromático de la Naturaleza. LOS
CIENTÍFICOS SABEN: Que el incienso actúa en un sentido
refinado y de una manera misteriosa. Influye en nuestras emociones y en la
profundidad de nuestros sentimientos que provocan estados elevados de nuestra
consciencia. EL USO DEL
INCIENSO TIBETANO Y EGIPCIO - AYURVEDICO TIENE UNA UTILIZACIÓN MÚLTIPLE: 1.
Para generar buenas vibraciones y liberar una fuerza energética. 2.
Para conjurar y expulsar malos influjos y energías. 3.
Para concentrar fuerzas y dirigirlas a un objetivo. 4.
Para crear una atmósfera plenamente adaptada a una actividad luminosa que tiene
intención de ejecutar. 5.
Para purificar lugares antes de realizar rituales benéficos y espirituales. 6.
Para la curación psíquica y física. 7.
Para facilitar la meditación individual o en grupo. 8.
Durante una cena o comida muy particular. 9.
Para la concentración durante el trabajo. SABER
ELEGIR SU INCIENSO Como sabemos cada persona es diferente en
sus gustos, conocimientos y nivel de evolución espiritual. Por eso, para elegir
una clase de incienso, tiene que tener en cuenta sus propios criterios y gustos
particulares. ESPECÍFICOS
CON EL OBJETIVO DE ELIMINAR ESTADOS NEGATIVOS COMO: Nerviosismo, mala concentración, estrés,
insomnio, etc. Este incienso de los Sacerdotes Tibetanos está compuesto
mediante una fórmula anterior a nuestra era; una mezcla de más de 30
diferentes hierbas selectas y medicinales; ideal para el ambiente familiar,
despachos y centros de reuniones. Y para
que prevalezca la PAZ en aquella Casa en donde este Incienso se tiene en macetas
o se quema.
JAIME
ULL. Antes que nada, un afectuoso
saludo. Estoy contento de poder "conversar" de nuevo contigo. Te envío
dos temas, a ver si puedes arrojar un poco de luz: Los romanos le dieron el nombre de «Portus Cale», al territorio Portugués que hoy es conocido como Oporto o Porto. Este término se traduce en latín como Portus=Puerto y Cale=Caliente. La palabra Kale, que tú traduces como bonito, no existe en latín, entre otras cosas porque la «K», no es muy usada en latín. De todas formas poco te cuesta tomar un diccionario de latín y comprobarlo. Nunca se debe decir, como otros muchos aseguran por ahí, que fue Porto, ya que porto en latín significa: Portar, trasladar, acarrear, desplazar... Los seudo historiadores que andan por ahí, lo han confundido y traducido como Puerto, tal vez por la semejanza que existe entre ambos vocablos. La conjetura que tú propones de «Portu el graal»,
puede valer como hipótesis, pero no como auténtica. Mucho antes de que Chrètien
de Troyes escribiese su obra póstuma
que fue titulada como Li contes del Graal,
que dio origen o nacimiento de la
palabra Grial, antes totalmente desconocida, los habitantes de la regiones que
hoy conocemos como catalanas, ya hablaban el que tú llamas catalán antiguo.
Teniendo en cuenta que cuando los templarios comienzan a expandirse por toda la
Europa cristiana, Portugal ya era conocida con ese nombre, no podemos, salvo que
yo esté equivocado, asegurar que los templarios le dieron el nombre de «Traigo
conmigo el Grial». En cuanto a tu segunda pregunta, existe una relación
histórica y es la siguiente: En algunos lugares de la Región de valencia,
cuando todavía pertenecía a la Corona de Aragón, sobre todo reinando Jaime I
y Jaime II, el día 17 de enero, festividad de san Antón, los templarios, igual
que hacían otras órdenes religiosas, salían montados en sus caballos, con las
alforjas llenas de panes pequeños que iban repartiendo entre los habitantes del
lugar, sobre todo entre los niños y los ancianos. Creo, no lo sé con
seguridad, que en algunos lugares de esta Región valenciana, todavía se sigue
esta tradición que fue comenzada por los templarios. Parece ser que algunos
personas montadas a caballo recorren el pueblo, arrojando juguetes a los niños
y panecillos a los mayores. Esta tradición se basaba en el hecho concreto y
glorioso de que san Antón, retirado en la más completa soledad, era alimentado
por un cuervo que le llevaba prendido en el pico un pan recién horneado. Esta tradición fue luego alentada y practicada por San Antonio, de Padua que, por cierto, ni se llamaba Antonio ni era de Padua. Se llamaba Fernando y era de Portugal. Este santo, amando mucho la vida de San Antón (era Antonio, pero para no confundirlos llamaron al primero Antón y al segundo Antonio), lo primero que hizo fue tomar su nombre, es decir Antonio, y luego hacer todo lo posible para imitar su vida santa y enaltecer su historia.
CARLOS COTO. Estimado Señor: Muy respetuosamente quisiera me ayudara a comprender, cómo en plena Baja Edad Media, de pronto o al menos en un periodo relativamente corto, se inicia la edificación especialmente de majestuosas iglesias nunca antes diseñadas, sumamente costosas, de desafiante e innovadora construcción y diseño llevadas a cabo con "tecnología de punta" para la época, me imagino que influyó de alguna manera experiencias fundamentalmente tomadas del Imperio Romano y de las Pirámides Egipcias, proyectos que aún en la actualidad representarían un gran reto y desafío monumental el llevar a cabo la construcción de una obra similar. De dónde se obtuvo el financiamiento que cubriera los gastos de todo el equipo de ingenieros, arquitectos, maestros de obra, obreros, materiales, aleaciones, control administrativo y de calidad, supervisión, seguimiento, evaluación de materiales, y de las novedosas características arquitectónicas introducidas, y su seguridad estructural. De dónde
obtuvieron el financiamiento, quién o quienes fueron los encargados de llevar a
cabo el "lobby" del proyecto, por qué surgió la necesidad de dar un
giro de 180 grados principalmente en lo que a construcción de iglesias se
refiere, qué los motivó, etc. Gracias. Amigo Carlos, tal y como tú dices muy acertadamente, el arranque del comienzo de las grandes construcciones religiosas, fue muy parecido a las grandes obras que tanto el Imperio Romano como los egipcios llevaron a cabo. Los romanos edificaban y esculpían para gloriar a sus dioses, y los egipcios para obtener en vida una sepultura digna de la nobleza de quien o de quienes mandaban construirla. Y esas dos razones fueron las que empujaron a los grandes señores de la Edad Media para comenzar a financiar las grandes obras religiosas que, poco a poco, fueron poblando todo el suelo de la Europa cristiana. Es decir, la primera razón era glorificar a Dios; y la segunda, obtener en vida un sepulcro digno de la grandeza de quien lo pagaba en un lugar santo, pues santo era considerado el interior de una catedral, iglesia o ermita, como santo era también considerado el mismo terreno que las circundaba. Recuerda que los ricos se hacían enterrar dentro, y los pobres eran enterrados fuera, bajo la tierra que circundaba al recinto religioso que pasó a ser conocido y llamado: Campo Santo. Las grandes catedrales que hoy podemos admirar en nuestros respectivos países, fueron todas financiadas por grandes y ricos señores y por algunas órdenes militares que tenían suficiente dinero para pagar su construcción. Los grandes señores lo hacían, como ya he dicho anteriormente, para ensalzar el nombre del santo o santa a quien ellos le tenían devoción, y para obtener en vida un soberbio y bien engalanado sepulcro. Para llevar a cabo este proyecto, los grandes señores contrataron a los mejores constructores que existían, sin importarles, a veces, que fueran extranjeros. Y hay que decir, que entre estos constructores, existía mucha competencia, lo que les llevaba a estudiar, practicar e investigar para ser los mejores. Observarás que todas las catedrales que fueron comenzadas por esa época, tienen en su interior una serie de capillas. Y que cada capilla tiene en el suelo lápidas que recuerdan que allí está enterrado un gran señor, su mujer y también sus hijos. Si en una catedral observas quince o veinte capillas, quiero que sepas que esos quince o veinte señores, y cuando morían sus descendientes, fueron los que pagaron, entre todos, la construcción de la predicha catedral para tener en ella su sepulcro y el de los suyos en propiedad por los siglos de los siglos. En el caso de las iglesias o
ermitas que están erigidas a alguna orden militar, y por tanto, adornadas con símbolos
pétreos que pertenecen a la orden que financió su construcción, hay que saber
que esas iglesias o ermitas comenzaron a ser erigidas a partir del año 1145, en
que por bula del papa Eugenio III, se da potestad a la Orden del Templo de Salomón,
y por comparación a todas las demás órdenes, para que tuvieran iglesia propia
y pudieran enterrarse tanto en el interior como en el exterior de ella. Las
razones, según la bula, son las siguientes: ..os
damos licencia para construir oratorios en los lugares que tienen concedidos,
esto es, en los que habita dicha orden y en los que puedan oír los oficios
divinos y les sea permitido sepultar a cualquiera que falleciere de dichos
religiosos o de sus servidores.
Pues no resulta decoroso y sería
peligroso para sus almas el que dichos religiosos, con ocasión
de acceder a una iglesia, se tuvieran que mezclar con las turbas de varones y la
frecuencia de mujeres... Esos fueron, mi apreciado amigo, quienes financiaron las construcciones por las cuales te interesas. También yo te deseo que pases unas felices fiestas. |