V

De los soldados difuntos que asisten con ellos

 

ay también soldados en la Casa de Dios y Templo de Salomón viviendo con nosotros, por lo cual os suplicamos, y con confianza os mandamos con inefable conmiseración, que si alguno de estos muriere, se le dé a un pobre por siete días de comer, por su alma, con divino amor y fraternal piedad.

 

 

 

Regla de san Benito. Capítulo LIII. Al recibir a pobres y peregrinos se tendrá el máximo de cuidado y solicitud, porque en ellos se recibe especialmente a Cristo...