XXVIII
De la superficialidad del pelo o cabellos
Todos los Hermanos conviene tengan cortado el pelo por delante y por detrás, con cuanto orden se pueda, observándose lo mismo en la barba, porque la superfluidad no denote vicio en el rostro.
De una prédica que san Bernardo dirige a un grupo de novicios sacamos el siguiente párrafo: Habiendo ingresado aquí para mucho tiempo, despedios del mundo y haced lo mismo que hizo san Pablo, que en Cencrea se rapó la cabeza, porque había hecho un voto.
¿Acaso no os enseña la naturaleza misma que le es deshonroso al hombre dejarse crecer el cabello? A la mujer le es honroso dejarse crecer el cabello porque le ha sido dado el cabello en lugar de velo. (1Cor. 11, 15).
De ahí que el santo abad diga en su «Libro a los soldados del Templo alabando su Nueva Milicia»: «Córtanse el pelo, sabiendo por las enseñanzas del Apóstol que es una vergüenza para los hombres el peinar largas guedejas...»