XVIII

Que los que estuviesen cansados no se levanten a Maitines

 

 

Alabamos que los caballeros cansados y fatigados, que constasen estarlo, no se levanten a Maitines, sino que con licencia de Maestre, o del que estuviese en su lugar, descansen, y digan, y canten las trece Oraciones dominicales, o Paternoster, de forma que el pensamiento acompañe a la voz, según aquello del Profeta: «Cantad al Señor sabiamente», y de aquello: «Te cantaré en presencia de los ángeles». Esto siempre se ha de dejar al arbitrio del maestre.

 

 

Regla de san Benito. Capítulo VIII. En invierno, es decir, desde el primero de noviembre hasta Pascua, siguiendo un criterio razonable, levántense a la octava hora de la noche, a fin de que descansen hasta un poco más de media noche, y se levanten ya reparados.