MONOGRAMAS PAPALES

Curioso es admirar las firmas de los pontífices en forma de monogramas. Esas firmas que siempre van detrás del nombre y que solo algunas veces se dignaban dibujar de su puño y letra en algunos documentos para personalizar el escrito que emitían y hacer con ello que el predicho documento fuese mucho más apreciado.

Damos a conocer dos de estas firmas. Una es la de Clemente V, y la otra de Alejandro III. Dos papas cuyos comportamientos fueron muy desiguales respecto a la orden del Templo de Jerusalén, ya que mientras Alejandro III, por medio de la bula «Dilectis Filiis», los defendía ante los obispos que pretendían cobrarles diezmos sin que dichos cobros hubiesen sido aprobados por el Papa, Clemente V, contrariamente, los extinguía y condenaba al fuego eterno.