LLEGADA DE LOS TEMPLARIOS A FRANCIA
La Orden del Temple de Jerusalén, no tuvo
presencia en Francia hasta después del Concilio de Troyés, que fue celebrado
en el año 1129. Hay que tener en cuenta que hasta que no fueron reconocidos
como una Orden Militar y Religiosa, no pudieron prestar servios a reyes y
grandes señores fuera de Jerusalén. Como se sabe, hasta que no se celebró el
mencionado Concilio, los Pobres Compañeros de Cristo (nombre con el cual fueron
de común acuerdo unidos como grupo bajo la regla de San Agustín), no
comenzaron a ser populares y a ser requeridos por muchos otros reinos de la
Europa Cristiana.
A Francia, concretamente a París, llegaron
un año después de haberse celebrado el Concilio, es decir, en el año 1130.
Fueron llamados por el rey Felipe VI el Gordo, que les entregó una gran mansión
(que ellos transformaron en cuartel) y grandes latifundios plantados todos de
vides.
Más Tarde, por medio de una Bula del papa Inocencio II,
fechada el día 24 de febrero de 1133, sabemos que se encuentra en Saint-Martin d`Ypres (Francia). Y
así, poco a poco, vemos como se van extendiendo por toda Francia...